Se me empañan los ojos de recordar al autor y el contenido de sus palabras: "para escribir siempre hay tiempo". No sé ni siquiera si se habrá adaptado a las nuevas tecnologías, por lo que le perdí el rastro, una sombra que todavía se hace larga.
Todos tenemos pasiones prohibidas, aunque quizá sean más desconocidas que punibles. Y, por absurdas que sean, la esencia de cada uno acaba residiendo en los matices, nunca en su camiseta de D&G. Cada una de estas pasiones, de estos puntillazos en la médula, tiene su propia historia, y hoy desvelaré una (dos si habéis llegado a mi blog).
En una de tantas noches de grandes esperanzas y enésimas vueltas a la soledad, estaba con un amigo dentro de un coche, cayendo una tormenta abismal, pero nuestro afán de vivir en la calle no nos lo iba a atormentar la méteo. Dentro de aquel Corsa, con una mezcla de olores a licores, perfumes y humo, me brindó la oportunidad de convertirse realmente en un amigo. Se limitó a darle al play e intrepretar una canción que le encantaba - me confesó. El entusiasmo con el que se transformó en otra persona explicitó que me estaba confesando una de sus pasiones prohibidas. Sólo por ello, y un gran bagaje previo, me hizo cerciorarme que otro dedo de mis manos se levantaba.
Hoy ha sido una tarde satisfactoria, de esta, mi nueva vida, y necesitaba otro puntillazo espinal. Es mi pasión, y la de otros tantos, la de buscar la letra de las canciones en inglés y poder cantar, en mi soledad o en mi compañía, quedándose el resto del mundo en un tercer plano.
Prometí no extenderme pero, como en otras tantas ocasiones, he incumplido mi palabra.
Aquí tenéis qué enmascaraba aquella yerma lluvia de una noche cualquiera en un Corsa gris.
lunes 6 de julio de 2009
lunes 30 de marzo de 2009
PaNaCea DeFeNSiVa

Vivimos una temporada aciaga en resultados, víctimas de la corriente que vive nuestra economía, nos hemos infectado del devenir de la sociedad. O quizá de lo que somos presos es del humo, tan barato tras 12 meses en los que el IPC marca en negativo, promesas (que no valen nada) y ese cambio de perspectiva que la pseudomadurez no nos permite asimilar.
Paseo por Valencia, entre la muchedumbre de mediados de marzo; finto por la acera, buscando un espacio que ocupar para obtener mi objetivo: alcanzar un hueco para escuchar el estruendo en el que Rita evoluciona, cual Pokémon, sobre su denso balcón. En un intento de evitar un choque en la infestada capital, pasa una chica que con unas Kempa me habría hecho una falta en ataque. Me quedo quieto, no del impacto entre nuestros cuerpos, sino por el choque del olor que desprende, similar a un antiguo amor. Echo la vista atrás, y empiezo a recordar. Mis ojos se pierden entre la gente, pero en mi mente recupero las imágenes y las sensaciones de tiempos pasados, al más puro estilo Manriqueño.
Un halo de gloria nos cubrió antaño, con sus pertinentes celebraciones acuáticas en los emblemas de nuestra ciudad, así como el alcance de la pubertad en el rendimiento de los dos ciclos de la ESO, tras tantos años imberbes. Con tales precedentes, no costó ningún esfuerzo generar tantas ilusiones, a todos los niveles del club, de que el pelo siguiera apareciendo en nuestra cara. No obstante, la empresa era, cuanto menos, complicada. En un deporte en el que la superación no sólo depende de uno mismo, ni tan siquiera de un grupo, apostar que nuestro caballo volvía a ser el protagonista era sumirnos en un riesgo de inversión filatélica.
Pero este club no vive sólo del disfraz que lleva puesto (“No se deje engañar por las superficies; en el fondo, todo se hace ley”); dentro del traje hay muchos ideales y volumen de trabajo en los bolsillos interiores a los que la luz rara vez alcanza: “seguir dando pasos” era la orden. Y dar pasos positivos implica adaptar este concepto a cada estamento del club (mis árbitros saben bien de qué hablo). La especulación ha llevado a nuestro primer equipo a generar unas expectativas que siendo noveles la probabilidad de error era tan alta que parecía más adecuado hablar de probabilidad de no error.
Otro caso diferente es el de nuestra cantera. En un entorno híbrido, en el que se balancea sin precisión el rendimiento, la formación y lo social, resulta complejo establecer el equilibrio. Traten de ajustar una balanza de dos brazos; nuestra cantera tiene infinitas extremidades. Es cierto que en los periódicos de mañana no saldremos por nuestros éxitos; afortunadamente, nuestro trabajo no es noticia (“No news, good news”). Sin embargo, en mi particular diario intentaría sintetizar en una frase con letras en naranja de grosor de rotulador gastado la hazaña de nuestro infantil de rendimiento.
Nos hacemos mayores, y la barba nos clarea. Cuando caí en el filial, compartir unas cervezas con Rafa implicaba hablar y reírnos de nosotros; las conversaciones se centran ahora en nuestros niños, en infantiles y cadetes. Discutiendo sobre lo psicológico del balonmano, se nos ha escapado otra temporada; deseo que el de Petrer no fuera tu último viaje, aunque ahora sea momento de celebrar que el GRUPO que has formado con Dani y José es uno de los 8 mejores equipos de la CV, a pesar de esa defensa de locos que tanto te critico. Presento, como te prometí, tu candidatura a Entrenador del Club del año; huelgan los votos.
viernes 20 de marzo de 2009
RePeaT

Como el ciclo de una lavadora, quizá como unas flechas dibujando una circunferencia, o más bien como hechos que se suceden en las mismas fechas año tras año.
Recuerdo lo que eran las Fallas de principios de siglo, la primera oportunidad de abrirle la puerta a los halos adolescentes, rondando de verbena en verbena, escribiendo al despertar las hazañas de una y otra noche para poder recitarlas epistólicamente a aquellas que distaban más de un autobús de mi casa. Recuerdo que me resultaba intolerante la cantidad de peleas absurdas que había; quizá entonces no entendía lo absurdo del ser humano y mis 16 años me hacían pecar de inocente, de pensar que el mundo era justo.
Otro tipo de Fallas han sido las de emparejado, las de todo planificado, las de cumplir estrictamente con los horarios, dejando de lado todo aquello que pudiera ser espontáneo.
Y, por fin, las últimas: las de la realidad. 07 y 08 fueron las Fallas de Madrid, mientras que 08 y 09 fueron para Villena; no deja de ser anécdota, y tampoco merecen esos titulares. Sin embargo, casualidades de la vida, hacen que las anécdotas se conviertan en las protagonistas.
Diciendo adios a estas fiestas, ardiendo desde abajo hacia arriba (a pesar que los artistas prefieran que sea al revés), el mejor antídoto para afrontar el presente es quemar parte del pasado, sin que quede ningún resto de ceniza, y el aire y el tiempo volatilicen el cartón piedra, pues hay órganos que deben ser, para siempre, blanditos.
domingo 15 de marzo de 2009
lunes 10 de noviembre de 2008
eL aRTe DeL PiTo
El significado original de la palabra que ahora adoptamos como escuela tiene su origen en la antigua Grecia, donde se referían a ella como “el momento de recreo e incluso diversión”.Los niños (también nos referimos a las niñas cuando utilizamos el término masculino, pero son las consecuencias de la singularidad del lenguaje) quieren jugar, quieren disfrutar, y quieren divertirse en esos momentos de recreo, con un balón en la mano o, mejor, con un hueco que ocupar para poder recibir y tener la posibilidad de ser héroe durante los segundos que dure el repliegue defensivo.Desde la escuela de balonmano del Ayuntamiento de Sagunto, desarrollada por los clubes CBM Puerto Sagunto y CBM Sagunt, no queremos perder la oportunidad de aplicar tal definición por bandera, como base para la práctica del balonmano. Esa será la línea a seguir; queremos proveer a nuestros niños de las herramientas necesarias para que, con sus posibilidades, diseñen el jugador de balonmano que sean capaces de implementar… y que jueguen.Trasladamos a los niños nuestra propia escuela, nuestra manera de divertirnos, de recrearnos, de luchar y sonreír… nuestro modus vivendi. Y los encargados de esta transferencia, de una manera directa, son los monitores.
Surge la necesidad de este curso por todo cuanto abarca nuestro deporte; desde la dirección de la escuela de árbitros queremos ser un complemento más, un taller de bricolaje donde monitores y niños puedan cargar de más herramientas su propio jugador de balonmano. No queremos una competición regladamente cargada, sino que vamos a ayudar a que ésta se desarrolle, con la flexibilidad de un trozo de pastilina con el que los niños puedan modelar los elementos de cualquier partido.El colegio de árbitros estará presente para sumar, para enseñar, para dirigir, para juzgar, para aprender… pero, sobretodo, para poder plasmar que el objetivo de nuestros niños es disfrutar.
Artículo publicado en la página 3 de "INTRODUCCIÓN AL ARBITRAJE DEL BALONMANO" (Francesc Arnau y Francisco Chicharro) y publicado en Pase de Gol 2008-2009 Nº 5.
Surge la necesidad de este curso por todo cuanto abarca nuestro deporte; desde la dirección de la escuela de árbitros queremos ser un complemento más, un taller de bricolaje donde monitores y niños puedan cargar de más herramientas su propio jugador de balonmano. No queremos una competición regladamente cargada, sino que vamos a ayudar a que ésta se desarrolle, con la flexibilidad de un trozo de pastilina con el que los niños puedan modelar los elementos de cualquier partido.El colegio de árbitros estará presente para sumar, para enseñar, para dirigir, para juzgar, para aprender… pero, sobretodo, para poder plasmar que el objetivo de nuestros niños es disfrutar.
Artículo publicado en la página 3 de "INTRODUCCIÓN AL ARBITRAJE DEL BALONMANO" (Francesc Arnau y Francisco Chicharro) y publicado en Pase de Gol 2008-2009 Nº 5.
miércoles 22 de octubre de 2008
SiNuSoiDaL

¿Por qué surge, sólo en ciertos momentos, la necesidad de escribir?
Y volvemos a una de las curvas de la sinusoide de la figura, a una de sus pendientes. Hace poco pensaba que prefería la frustrante sensación de las lágrimas a que se me hubieran secado definitivamente los ojos. Sigo pensando lo mismo.
La vida sin pendientes elimina los gusanos que nos recorren el cuerpo, así como deja de lado sus lados oscuros.
Es la teoría del cubo: si tratas de llenar el cubo de tu prójimo, rellenarás el tuyo; si le das un golpe al suyo, el tuyo acabará teniendo algun agujero. Podemos rellenar nuestro cubo con limón, alientos u homenajes; hay veces que se ha hecho tan grande nuestro cubo que no alcanzamos a ver qué hay realmente dentro de él, y sólo percibimos el eco de nuestros gritos de ayuda, devueltos sin respuesta hacia nosotros.
Pido ser un punto de la imagen; soy un punto de la imagen. Deseé con toda mis fuerzas caer sobre ella y, una vez cumplidos mis deseos, he de responsabilizarme que se hayan cumplido, tengo que asumir que hace nada estuve ahí en el 1, en lo más alto (o eso creía), y ahora voy cayendo hacia el -1 (o eso creo).
Al final el asumir una creencia es lo que nos lleva a hacerla propia. Quizá sea momento de ver la verdadera magnitud del cubo, y analizar exhaustivamente que puede ser que no esté vacío, sino que no queremos ver que en el fondo quedan algo de ese limón, parte de ese aliento, e infinidad de homenajes.
domingo 28 de septiembre de 2008
DRaW YouR SMiLe :oD
This is another song for me, not one of my top5 songs, but it has an specific intention. I just want you to smile; let your problems be and sing your song.
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